La Flauta del conocimiento

Repetirnos amablemente que somos almas cuándo entramos en la acción, y sobre todo cuándo los problemas nos superan, puede ser una buena estrategia para reconectar con nuestros objetivos y planes y retomar la vía del éxito. 

Simplemente recuérdate una y otra vez que tu naturaleza no es la mediocridad, y que tu estás hecho para triunfar, y que el mayor valor o capital que posees es la amistad y las relaciones sanas que has cultivado a lo largo de toda tu vida. Su poder radica en la pureza de las intenciones que tengas internamente, porque eso se contagia, ilumina la relación, y los demás querrán un poquito de lo que tu tienes. 

Foto, fuente: Pixabay


La fortaleza de las almas reside en su interior


Para tomar decisiones que sean correctas, necesitamos recordarnos que no somos influidos por las situaciones que nos rodean. Somos seres espirituales, que estamos viviendo una experiencia física. somos almas, puntos de luz incorporal en el centro de la frente. En algún momento volveremos al hogar. Nuestro hogar. Luego bajaremos al mundo nuevamente. 

Las almas seremos puras, porque tendremos la inocencia de la energía completa del alma. Porque habremos limpiado nuestro intelecto ahora. Habremos sentido la grandeza de estar ahora con Dios. Nuestro Padre, en este tiempo. Cuando los devotos puros lo buscamos. El tiene una infinita energía, una infinita paz y vino a donárnosla, vino primero en India. Luego aquellas almas ancestros nos siguen sustentando con su presencia que invariablemente nos han dejado en el corazón, y en el de los estudiantes más antiguos. 

No puedes obtener respeto, sin dar respeto, más hay que entender que cada uno tiene su personalidad, y así cómo no tengo que dejarme avasallar por los demás en mis decisiones, aún en las cotidianas, tampoco debo avasallar a los demás. 

Cuándo los demás tienen buenas intenciones que eso ocurre siempre aunque en algún momento olvidemos lo que queremos. Por lo menos hay que darles el beneficio de la duda. Si los demás te faltan el respeto di, om shanti, y acepta lo que te han dicho, pero no lo tomes, no lo importes en tu interior. No te apegues al resto de mar de pensamientos y actitudes dominantes de los demás. 

No te enojes con los que no te entienden. Siempre hay un roto para un desconocido. Y si tus familiares se oponen a ti, entonces toma de aquellas personas que siempre estarán para ti ahí, cuándo lo puedan, tus hermanos espirituales. Y a quiénes me refiero por hermanos, es a toda la humanidad, pero la llave para acceder a esa amistad espiritual es la conciencia del alma. Eres un alma y los demás también son almas, pero para poder conectar con tu propia alma y la de los demás necesitas usar la meditación. Con la meditación vas más allá de lo aparente y superficial. Más allá de la conciencia del cuerpo y de las ataduras de los roles y relaciones. Porque justamente, éramos almas antes de tomar cuerpos aquí en el mundo físico (encarnar). Y nuestros hermanos las almas también estaban en esa conciencia de mayor pureza, y libertad de las ataduras de los roles y relaciones, por eso habían muchísimo menos estrés. 

Se recuerda el dicho todo tiempo pasado fue mejor. 

La verdad es que hemos cambiado tecnología por bienestar. Paradójicamente la búsqueda del confort nos alejó cada vez más del bienestar y nos volvió insensibles en el camino. Poco pudieron hacer los fundadores religiosos para sacarnos de este atolladero, más que darnos consejo y alivio temporario, para tomar conciencia de que seguíamos cayendo, y lo peor, es que los quiebres en los cuáles tenemos estas experiencias de fracaso llegan en el momento de mayor necesidad. 

Por eso hay que prepararse para los quiebres, y la meditación puede ser una herramienta de gran ayuda para esto. 

Medita en que eres un alma, en que el cuerpo y tu, el alma son dos entidades separadas. El cuerpo tiene vida biológica, no obstante, el alma que lo anima, o sea te repito nuevamente, tu, eres energía espiritual y eterna, no naces con el cuerpo, ni mueres con él, el cuerpo nos acompaña, 50, 60, 70... +100 años, no obstante había un tiempo en que el cuerpo, que también es energía, tenía una duración de 150 años, y eso no fue hace 40.000 años cómo algunas religiones y filosofías creen. 

La ciencia ha encontrado evidencia de seres con anatomía especial, no obstante estos seres están escondidos al ojo profano de nosotros los humanos comúnmente. Solo los encuentran nuestros grandes sabios y de acuerdo a cálculos que realizan para llegar a ellos. No obstante estos encuentros de seres sobre-naturales, son una confirmación de que la biología cambia, casi imperceptiblemente, y no siempre para bien. Pero lo que contundentemente nos muestran estos amantes del conocimiento, es el profundo cambio que tiene la cultura sobre la Biología. Es decir, los pensamientos sobre el cuerpo, compuesto de celulas y su unidad minima, los átomos. 

Los seres de neandertal, por ejemplo, tenían ciertas características que les permitían cazar y no sentir tanto frío, y toda su biología incluyendo el cerebro estaba preparado para ese sistema. No necesitaban tener una cultura mayor para poder hacerlo. Sin embargo, eran capaces de pasar días sin comer y pasar por grandes pruebas de todo tipo sin prácticamente inmutarse, porque no sabían todo lo que hoy sabemos nosotros. Estamos llegando al fin del ciclo, y la ciencia y la tecnología permiten cosas muy poderosas. Sin casi pensarlo, nos hemos acostumbrado a hablar por mensajería instantánea con seres humanos ubicados en otras regiones e incluso otros continentes. No hay barreras para la comunicación. Esto nos une sutilmente. Nos prepara para el futuro, cuándo este ciclo comience nuevamente. 

Todo lo que estamos viviendo aquí es temporario. No lo olvides, que eso te llene de esperanza, y recuerda que no estás solo. Dios nuestro Padre, preparó el camino a través de los fundadores religiosos, para en este momento revelarse el mismo, tal cómo es. Nuestro Padre es El Benefactor del mundo. El es Misericordioso, una misericordia que no siempre viene disfrazada de que nos de todo, aunque en el fondo El nos da todo, porque nos recuerda que somos sus hijos, y los hijos tienen derecho sobre sus padres. 

Las guerras, las pestes y las hambrunas son provocadas por sus hijos que olvidan su filiación divina con tal Padre. Cuando estés a punto de cometer una acción pecadora, recuerda que quién te dará las consecuencias de ello no es Dios, sino el Maligno. En el Bagabhad Gita, se llama a las acciones influidas por nuestra naturaleza maligna, Maya. Maya no es otra cosa que la ilusión de la conciencia del cuerpo. Producto de tantos nacimientos de acumular la retribución de las acciones generadas en esta conciencia, es que a veces nos cuesta discernir entre el bien y el mal, y quién se interpone en nuestro camino es Maya, repito, la ilusión de que somos un cuerpo, y que los defectos forman parte de nuestra naturaleza. 

El cristianismo tiene un término para esto, lo llama el pecado original. Para ellos los cristianos se bautizan. Porque así están renunciando a la creencia de que el pecado original es parte de nuestra naturaleza, y así son dignos de sentarse en el regazo de Dios, a través de su hijo Cristo Jesús. No obstante hay un 3/4 de la humanidad que ha perdido la fe en Dios, producto de experimentar las condiciones deplorables en las que está el mundo. No obstante sería injusto decir que  Dios no hace nada. Su momento de actuar es ahora en esta Edad, de transición, entre los viejos paradigmas materialistas y un nuevo paradigma, no lineal que nos hace comprender la vida en forma de ciclos. Esta edad es la Edad de la benevolencia, y se la recuerda también cómo una promesa en la mayoría de las escrituras que los fieles veneran.

Experiencia de meditación de la Gran Hermandad Blanca



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